Inés Cornejo y Mario Rufer experiencias en las que resulta imposible dejar de ser sujetos de género y personas sexualizadas atravesadas por el deseo.
Blázquez contribuye a construir conocimiento con el otro al problematizar que la igualdad discursiva y el valor epistemológico del diálogo han postergado la dimensión corporal propia y ajena. Parece ser que la sensualidad y el erotismo en la investigación son otros de esos lados oscuros acerca de los que hablaba Sarah Corona.
Como Mario Rufer plantea en No vamos a traducir. instalar un secreto, negar la dádiva, redefinir el juego. es la intervención de Bajtin a la filosofía del lenguaje lo que posibilita problematizar la horizontalidad: el discurso no tiene sentido como expresión del yo totalizante y soberano, sino únicamente de un yo que primero se sabe habitado por otro. De ahí que el discurso no sea dialógico solo porque haya dos sujetos enfrentados que ejecutan un habla. Lo es porque en cada ejecución del habla, en cada discurso, está ya el otro.
Si es cierto que la liminalidad, el descentramiento del sujeto soberano del lenguaje y la conflictividad son bases que cambiaron las ideas sobre la construcción de la subjetivación contemporánea. por qué no habrían de hacerlo en el ámbito de la producción de conocimiento? Parafraseando a Kaltmeier. por qué, después de la muerte del autor como grado cero de la obra pregonada por Barthes o por Foucault hace ya varias décadas. seguimos, sin embargo, con predilecciones tan clásicas sobre la autoría, la individualidad, la marca del genio académico y la dirección única en la investigación? Quizás este acto, esta persistencia en conservar el lugar del autor como origen y dirección de la investigación (no olvidemos que no comparte solo la raíz etimológica con autoridad, sino también un habitus. sea uno de los puntos ciegos incólumes de la colonialidad, su bastión inclaudicable.
Abandonar aquí el problema de la forma textual en que representamos a otros (ya sea que los llamemos nativos, informantes, entrevistados, interlocutores) sería suponer que trabajamos exclusivamente con sectores subalternos o en situaciones de subalternización. Pero qué pasa cuando no investigamos con sectores con los 18