con la guerra no podían hacer otra cosa, es la atención a la niñez, es la atención a la niñez en todos los sentidos.
CRISTINA: Entonces ellos no tenían la misma atención.
No podían, era un país en guerra por completo, cuando nosotros estuvimos allí, el país estaba en la guerra decisiva, fue cuando Cuito Cuanabales, cuando todo aquello, era un país que podía ser rico y era muy pobre, muy pobre, la gente pobre, era muy pobre, y entonces los niños sin zapatos, los niños prácticamente sin ropa, ganándose la vida como podían, porque el país, los jóvenes eran lo que estaban en la guerra, los que estaban estudiando estaban más bien aquí en Cuba, porque habían sido muchachos pobres que estaban estudiando, pero la generalidad no tenía la misma atención que tiene, porque no podían, era guerra, era un momento de, Sabimbi allí quitaba la corriente a cada rato, allí no había estabilidad, ni seguridad, entonces, ya después de terminada la guerra me imagino que ya habrá planes, habrá cosas que en ese momento no podía.
CRISTINA: Si pero la guerra terminó en el 2002. Si pero yo estoy hablando de años ochenta y pico.
CRISTINA: Pero finalmente terminó por la muerte de Sabimbi. 1: Si, por eso le digo que ya debe haber otra situación CRISTINA: Otra fase de mi investigación será ir a Angola para ver la contraparte.
1: Por lo menos esa esperanza tenemos, de que esos niños tengan otra atención.
CRISTINA: Eso fue lo que. Si, el impacto ese de, los derechos que tenía la mujer en esos momentos, lo que era el pueblo, no la mujer de otra clase porque esa se sup que tiene otra forma de ver la vida, pero bueno, yo pienso que eso debe haber variado con los años y con otra perspectiva.
CRISTINA: Usted ha tenido después contacto con angolanos, con colegas o con. No, no porque me escribió una enfermera, pero me escribió con un médico que venía, y ese médico me mando la carta, porque el no era de aquí de Santiago, me la mandó por correo, y entonces no supe adonde mandarle la respuesta, por lo tanto se quedó una carta que no pude responder, y después había en la Habana una familia que yo había atendido el niño, que me llegó la noticia que estaban en la Habana pero yo en ese momento no pude ir hasta allá, o sea que no he tenido relaciones así con familias que allí si tuve relaciones CRISTINA: Si pero dejó amistades allí Si CRISTINA: Amistades, amistades, más bien culeiras No amistades de personas que habíamos atendidos a niños, con los cuales tuvimos relaciones y eso pero que no tuvimos aquello de coger las direcciones para seguirnos escribiendo, quizás con la idea de que más nunca nos íbamos a ver, porque es difícil que ellos vinieran acá o nosotros volviéramos allá. Ha habido compañeros que volvieron pero ya las condiciones mías no son las mismas, tenía cuando aquello 45 años y ya tengo 61, ya la cosa va variando, eso es lo que hay CRISTINA: Bueno casi ya me respondió la última pregunta, cuando regresó se sintió más cubana, se sintió igual o se sintió un poco Africana, ya como era la identidad?
No, no, no puedo decir que me sentí más africana lo que si quizás me sentí más humana CRISTINA: En qué sentido. En el sentido de que me di cuenta que podía, que había ayudado apersonas que lo necesitaban, o sea que había podido dar o pagar parte de lo que se me había dado, porque nosotros somos un fruto de la revolución completo y a nosotros se nos ha