desde el principio me estaban diciendo que si y y yo entendía que no porque para nosotros nao, en portugués es no y en español es no también y entonces por eso yo digo que no aprendí porque ellas venían de vez en cuando y entonces yo utilizaba a la compañera, además ellos tienen muchos dialectos, ellos tienen el Ugundo, el quibundo y nosotros habábamos portuñol nada más porque allí no había quién las entendieran, Irenes no lo manejaba todo, entonces ellas sabían que tenían que hablar. Allá había una ley de los portugueses, los portugueses habían puesto una ley de que no se podía hablar en ningún dialecto, tenían que hablar en portugués, incluso los niños en la escuela tenían que aprender el portugués porque si hablaban en un dialecto de eso cogían presos a los padres y entonces todo el mundo sabe hablar cuando quieren que no lo entiendan hablan en el dialecto pero cuando quieren que lo entiendan hablar el portugués CRISTINA: Entonces el portugués es como una lengua franca es bello Es bello, pero es el oficial CRISTINA: es bello, pero me imagino que sino no se entienden no, no y aún dentro de la misma Luanda de acuerdo del lugar de donde sean hablan, inclusive el noticiero de televisión, el noticiero dura allí tres o cuatro horas, porque el primer locutor habla en portugués y después van diciendo lo mismo en los diferentes y era así en aquel tiempo, la misma imagen uno tenía que ver y ver hasta que terminaba ya el último, en los diferentes dialectos CRISTINA: Qué más observó que le llamó la atención en Angola que era diferencias o semejanzas o algo que le agradó mucho o algo que le chocó mucho a parte de la opresión de la mujer. No, las costumbres, algo que me llamó la atención, es yo siempre pensé en las costumbres nuestra tomar café viene de África y yo nunca tomé café nunca en África, nosotros los cubanos, a la visita le damos café por lo regular, lo primero que se brinda es café ante que otra cosa, y los angolanos brindan bebidas.
CRISTINA. Bebida alcohólica? Bebida alcohólica.
CRISTINA: Ya, por la mañana, por la tarde.
1: Así a la hora que, este, por ejemplo un medio día que, era por ejemplo que tenía que ir a ver a un paciente o algo de eso, era bebida, bermú o wiski, yo aprendí a tomar wiski allí porque yo nunca había tomado wiski.
CRISTINA: Pero allí se toma, usted.
S: Si, si, ellos le brindan la bebida y había dos cosas, la rechazo y parece que estoy rechazando y entonces bueno, me tuve que acostumbrar a tomar, después ya si me preguntaban cuando había más confianza, entonces ya yo le decía el bermú que era más suave, la otra cosa que, por ejemplo los cubanos, cuando toman se ponen cosas saladas en la, para ir comiendo ellos ponen, eh, semillas de marañón, que se llama cayú, que viene de, la compran en Suiza por allá, se llama cayú, maní y rositas de maíz, son cosas que bueno, aquí no es la costumbre, son cosas que a uno más o menos le llama la atención.
CRISTINA. En qué sentido influyó esa experiencia en su vida o personal o profesional que llevó de?
Usted quiere que le diga que me llevó, me llevó pensar que teníamos que defender esta Revolución por encima de todas las cosas, esta.
CRISTINA. Por qué?
Para que nuestros nietos, no mis hijos, que mis hijos están ya formados, pudieran seguir teniendo las posibilidades que ellos tenían, porque una de las cosas que yo me imagino que ya debe haber resuelto el gobierno angolano, pero que en aquel momento