Ciudad de la Investigación, Universidad de Costa Rica

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cómo yo veía algunas cosas y entonces yo con esa confianza que me dio pues le dije que yo creía que debían haber angolano allí en neonatología porque mandar alguien a Europa a formarse, en Europa las enfermedades no podían ser igual que acá por lo tanto debía formarse allí con los pacientes y entonces mandaron a esos dos a Olivia, una muchacha muy buena y Conrado que era un hombre y fue el que se quedó, inclusive ya estando yo allí ya yo le entregué que para que fuera el jefe y fuera entrenándose porque no sabía como iba a seguir la colaboración CRISTINA: el trato o el sentimiento por los demás angolanos, me imagino que aparte de los demás colegas del hospital Si pero no muchos el trato era más bien con los que habían sido paciente nuestros, se fue extendiendo porque allí existía el toque de queda, después de la de la tarde nadie podía estar en la calle y nosotros no debíamos salir solos, o sea que debíamos salir como estaba en guerra y había infiltrado de la UNITA donde quiera, pues nosotros salíamos en grupo de más de dos, siempre salíamos así y entonces la visita que íbamos fuera de nuestro horario de trabajo eran muy poca, eran muy pocas por esas razones, trabajábamos por el día y por la noche no se podía salir, si fuimos a algunas actividades de noches pero eran ya, o sea de angolanos, como la fiesta del bautismo de uno que me acuerdo en estos momentos, entonces fuimos ahí dos médicos de servicios y dos enfermeras que habían estado en el parto y entonces nos íbamos a las de la tarde para esa casa, porque ya los angolanos tenían esa costumbre como no se podía andar en la calle de noche, la fiesta empezaban a las de la tarde y se terminaban a las de la mañana, había que pasarse la noche entera en la fiesta CRISTINA: Ah bueno, ajá, y la fiesta era la noche entera La noche entera. Ellos ponían ahí la comida, la bebida, la música bueno usted se sentaba, bailaba, comía, usted se sentaba a conversar pero sabía que no podía irse hasta la de la mañana porque en la calle no se podía andar después de esa hora y entonces con esas condiciones nosotros fuimos, que yo recuerde yo en dos año fui como a actividades más o menos de noche y de día fui más o menos como a ó casas donde nos invitaron a comer pero siempre íbamos más de dos para no andar solo en las calles por la posibilidades que habían, varias invitaciones teníamos pero no a todas íbamos porque tenía que ser con esas condiciones y personas con la que uno tuviera más o menos confianzas por las posibilidades de que la UNITA pudiera hacer algo contra nuestra y así sabían que la colaboración nuestra le hacía daños a ellos CRISTINA: en las fiestas observó semejanzas o diferencias a las fiestas cubanas, a la música, el baile. La música de ellos, yo se lo estaba diciendo, la forma de bailar de ellos es más suave, es más suave que la nuestra, no sé si es que como Angola no es igual a otro país, en el sentido todos no son iguales, pero lo que es el angolano como tal tiene un baile más sensual CRISTINA: Aún más sensual. risas) Si, porque el baile del cubano es más movido, los movimientos del angolanos más lentos, son más lentos, es un baile muy bonito, pero que lo llevan dentro, usted ve un niño bailando y baila igual. Hace poco hicieron aquí una actividad unos haitianos, hace unos dos o tres días y pusieron una música haitiana porque ellos tienen sus raíces Africanas también ligada con los franceses, hicieron el baile y yo dije están bailando como los angolanos, tienen un movimiento lento, lento, se acercan si llegar a tocarse, por eso le digo que es más sensual porque aquí es más, muy bonito, un movimiento muy bonito, el cubano lo puede bailar pero es menos movido. Entonces bueno nosotros bailábamos la música angolana, la bailábamos inclusive bailé con angolanos, lo que uno se dejaba llevar pero no es igual que la música nuestra. Ellos bailaban mucho regué y