que era lo mo era una masa CRISTINA: cómo fue, qué sentí en el momento de pisar tierra africana, qué impresión tenía, cómo fue el encuentro con el continente Fue un encuentro duro porque el país estaba en momento de guerra, de guerra y para nosotros como es allá la niñez en Cuba, como es los derechos que tiene la mujer en Cuba, Ver niños en la calle, niños descalzos, niños sin escuela fue un golpe duro aunque sabíamos que había en ese instante en aquel país y bueno había contraste muy grande porque Luanda es una ciudad muy bonita con edificios muy bellos, pero dentro de la misma Luanda estaban las fabelas esas, que entonces chocaban y ver los niños en la calle vendiendo cigarros a los carros que paraban, era una imagen completamente difícil para nosotros que a los niños lo tenemos aquí en primer lugar y verlos estaban en esos momentos. De todas formas nosotros no fuimos allí a hacer política, sino tratar de ayudar en la salud en lo que se pudiera porque jamás en la vida hubiéramos abierto la boca para hablar nada de política ni era nuestro papel allí. Si creo que ayudamos en la medida de nuestras posibilidades en lo que era la atención CRISTINA: Usted trabajó en la Neonatología?
SSi. fui responsable del servicio de neonatología los dos años que estuve allí, trabajando con médicos cubanos y al final había dos angolanos que nosotros habíamos pedido que mandaran a alguien para que se formara allí con nosotros porque todos éramos cubanos, los médicos y si se terminaba la colaboración no iba haber quién atendiera CRISTINA: Entonces usted entró en un hospital que solamente había cubanos?
No, en el hospital como tal, era un hospital de pisos, los gineco obstetra había angolanos, cubanos, soviéticos, de Vietnam, de Laos, o sea heterogénea entre los gineco obstetra, pero los neunatólogos éramos cubanos todos, las enfermeras eran angolanas la neonatóloga, eran angolanas porque en gineco obstetricia habían cubanas también que se fueron junto con nosotros. Pero nosotros éramos los que veíamos los recién nacidos, como las consultas de policultura, los que dábamos la charlas, todo eso eran con cubanos. Ya al final cuando nos quedaban como meses le pedimos al viceministro que estaba de vicedirector que tratara de buscar angolano por la posibilidad que si se terminaba la colaboración no se quedara aquello sin que lo atendieran y entonces pusieron a un hombre y una mujer CRISTINA: cómo fue el entendimiento entre cubanos y angolanos?
y No, muy bien, muy bien, nosotros allí nos llevábamos muy bien porque en realidad ellos tienen muchas cosas en las cuales pueden parecerse a nosotros algunas cosas CRISTINA: Dígame?
No todos pero bueno las enfermera conmigo hicieron muy buena empatía, una buena empatía, conversaba bastante, yo les preguntaba mucho porque me gustaba saber sus costumbres, la forma de ver la vida, trataba sin querer de liberar un poco la mentalidad esa de que la mujer es la esclava del hombre y que tienen que ver, hasta que nos dimos cuenta que estábamos haciéndoles daños porque la jefa de enfermera que era una gente que había estudiado en Europa, que era una persona que viajaba mucho pero que tenía la mentalidad africana y el marido como tal lo tenía también y entonces y ella conversaba conmigo de cómo eran las relaciones con mi esposo y yo le decía como compartíamos las tareas en la casa, como el se ocupaba de una cosa de los muchachos y yo me ocupaba de otras y entonces ella un día llegó que había tenido una disputa con el marido porque ella le dijo que no podía seguir siendo así machista y el hombre le dijo que iba hablar conmigo porque yo le estaba echando a perder su esposa. Pero bueno en ese sentido nosotros conversábamos, intercambiábamos y hablábamos de comida, nunca.