Ciudad de la Investigación, Universidad de Costa Rica

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Entrevista No. 24, Grupo 26 Tomada el 12 de noviembre del 2004, Santiago de Cuba Entrevistadas: Bueno, mi nombre es Idalmis M Tengo una familia constituida, formada por tres hijos, mi esposo, tres hijos, dos varones y una niña, bueno, que tiene 22 años ya, eh, ya los dos varones trabajan y mi niña estudia, estudia todavía Ingeniería Informática. Eh, soy trabajadora de la educación, en estos momentos estoy desarrollando la función de directora de este seminternado. Tengo 37 años de trabajo.
Me formé como maestra con la Revolución y a través de ella me llegué a hacer licenciada en la enseñanza primaria, o sea, alcanzar el nivel de enseñanza superior, y he venido desarrollándome un tiempo como maestra y después en diferente funciones como es la dirección ya de educación en una escuela. Eh, yo cumplí misión internacionalista en Angola, fui del primer contingente de maestros que salió a cumplir esta misión, en el año 79, que fue el primer grupo que salió a cumplir misión. Para esa misión nosotros nos preparamos en el idioma portugués, que era con lo que íbamos a trabajar allá. Hasta ese momento tenía conocimiento de África por los estudios que nosotros hemos hecho aquí en las escuelas y por investigaciones y cosas que hemos tenido y por las misiones que antecedieron a la de enseñanza de educación primaria, conocimos de la cultura, de los modos de vida de África, específicamente de Angola, no obstante a eso si sabemos que nuestro orígenes están ahí, una mezcla de culturas, porque no podemos decir que es netamente africana, puesto que en la cultura intervinieron diferentes factores, españoles, chinos, aborígenes, africanos, pero bueno, si tenemos nuestras raíces allí. Para mí ir a cumplir la misión fue, como planteara el Comandante, saldar la deuda que nosotros tenemos con la humanidad, específicamente allí con nuestra raíces. No conocía anteriormente, eh, ningún país africano. Iba con la expectativa de que me iba a encontrar allí, porque bueno, nosotros tenemos, aunque nuestras raíces son africanas, tenemos una civilización diferente, no, cultura, cosas, modo de vida, la actuación, de pensar diferente, y fui con esa, con la idea de encontrar y algo parecido a nosotros, a nuestra forma de vida, y al llegar, en realidad, no encontré que nos parecíamos tanto en las cosas, quizás en el baile, quizás en la música, eh algunos instrumentos musicales, eh pero ya en la forma de pensar. de vivir, de actuar, de comportarnos en la sociedad es bastante diferente desde el punto de vista en cuanto lo que es alegría, ellos sin son alegres, bailadores, muy bueno bailadores, pero tienen modo de vida muy diferentes, por ejemplo a mí me impacto cuando llegué allí a Luanda, la forma de vida como vestían, eh la higiene del aeropuerto, la forma en que las mujeres cargan tanto peso y los hombres ningunos tienen una delicadeza allí lo que yo vi. Yo tuve allí 31 mes, lo que yo vi fue de que existe todavía la opresión del hombre sobre la mujer, no existe liberación, no existía, no sé ahora como será, eh la mujer se siente muy subyugada con muy poca independencia para expresarse, para manifestarse, la mujer es la que lo hace todo, la que lo hacía en aquel entonces, yo fui allá en el 79 y vine en el 81, lo hacía todo, el hombre era para vestirse y estar en la calle y la mujer como quiera. Otra cosa que me llamó la atención fue que nosotros desde el triunfo de la revolución tuvimos en el país una planificación de alimentos, tuvimos planificada la vida para que todos tuviéramos las mismas posibilidades, sin embrago eso allí yo no vi, a mí me daba mucho tristeza cuando yo veía que iban a vender los mandados, la comida, la ropa y había una cola grandísima y entonces un grupito era el que podía comprar, que podían adquirir los alimentos y yo decía y el resto que comen en el mes, niños pequeños que comen, entonces era vivir de lo que ellos pudieran resolver, aquel era un país muy grande, pero a pesar de ser tan grande, es un país con mucha riqueza y