22 LA CRISIS DE LOS REGIMENES PROGRESISTAS Los métodos revolucionarios de los que habla el autor no los describe y mucho menos evalúa de manera concreta. La objeción, que a menudo plantean los anarquistas, de que ciertos métodos son incompatibles con los objetivos que se tratan de alcanzar, se desestima simplemente alegando que este argumento favorece la contrarrevolución.
El informe de Komin Alexandrovsky dedica mucho espacio a exponer a un supuesto anarquista español que resulta ser un impostor, un agente.
También caracteriza de manera negativa el movimiento makhnovista en Ucrania, que se refiere al anarquismo.
Desde el principio, tomar partido por el concepto revolucionario de Lenin significa la firme condena de todos los puntos de vista opuestos, que inmediatamente son marcados como desviaciones de la única línea correcta. En los primeros años, estas desviaciones incluyeron preferentemente aquellas corrientes anarquistas y sindicalistas que conformaron la historia temprana del movimiento obrero latinoamericano.
Komin Alexandrovsky tuvo que aprender que las organizaciones obreras argentinas que lo enviaron a Rusia también criticaban la Revolución rusa, aunque el proletariado ruso todavía estaba comprometido en una lucha de defensa contra la burguesía mundial. Qué explicación tiene sus críticas y protestas? No cabe duda que han penetrado en vuestras filas los elementos contrarios a la clase obrera, o que algunos de los antiguos compañeros se han colocado sobre el camino resbaladizo del oportunismo. Precisamente ahora, sin postergaciones hasta mañana, los obreros de Argentina y de la América del Sur en general han de definir la ruta que seguirán para acelerar su liberación del yugo del capitalismo. El único camino es aquel en el que se ha colocado el proletariado revolucionario de Rusia: el camino de la revolución mundial proletaria. Otro camino no existe, compañeros. Sería inútil torturarse la mente y perder el tiempo buscando otra ruta. Yo entiendo perfectamente que, para muchos anarquistas, sindicalistas y social reformistas les es difícil renunciar a las viejas formas de organización dentro de las cuales se han criado y educado. Pero es