relleno, la harina, siempre en la mesa hay dulce, ellos hacen bastantes dulces para la comida, esa era la comida típica, el pescado ese seco, el funche, ellos le llamaban funche al pescado y entonces yo le decía que me hicieran mi papa frita, con mi arroz y mi carne porque yo no comía nada de eso. Y no se ponían bravos? Yo le decía que no me gustaba, ellos me invitaban a comer y yo le decía no me gusta la comida angolana, ellos me decían ah estora pruébelo, yo la probaba pero ellos me preparaban mi carne, mi comida cubana, potaje de frijol normal y eso, ya cuando cogí confianza, porque al principio no fue fácil, pero cuando cogí confianza y amistad con ellos, además le decía estoy muy gord CRISTINA: Eso no entendí muy bien, Entonces engordaste en Angola Engordé por comer, comiendo y casi descansando, porque nosotros íbamos a dar clases y después para el predio.
CRISTINA: Como no había mucha diversión No había donde ir, estábamos en la casa, la diversión la hacíamo nosotros los fines de semanas, nos íbamos para la playa, no tenía esa. Actividad CRISTINA: Bueno déjame ver; en qué sentido influyó esa experiencia angolana en tu vida después Bueno quiero decirte que aprendí mucho, porque yo no sabía ni cocinar, nunca en la vida había cocinado, aprendí a cocinar, aprendí a ser independiente, porque siempre viví con mi mamá y mi mamá siempre lo hacía todo, aprendí. tuve muy buenas amistades que todavía conservo muchas que nos llamamos, cubanos, conocí muchas amistades, aprendí a valorar lo que es la soledad porque me alejé de mi familia, aprendí a conocer lo que es la verdadera familia, porque cuando uno está lejos y con la edad que yo tenía, pude conocer de aquí de mi país todas las cosas que se preocupan en nuestro país, principalmente con los niños y allí vi como la educación allí no juega ningún papel, porque incluso a veces el alumno aparecía cuando se hacía la relación, el alumno aparecía aprobado y el otro curso el alumno estaba en la relación de los desaprobados ya, el padre ahí no podía hacer ninguna reclamación. Allí a las 10 de la noche ya uno no podía salir, no podía salir a ningún lugar porque había un tiroteo y te podían matar y nadie te pagaba, incluso a veces nosotros salíamos y veíamos angolanos muertos en la calle, esa solidaridad que cualquiera pasa, allí te pasaba algo y nadie, tu veía ahí el angolano tirado ahí y ningún angolano se preocupaba por nada de eso, era una cosa. pude valorar algunas cosas de nuestro país que allí no aparecen, no estaban, incluso cubanos, cubanos jovencitos que fueron allí a pelear y que fueron mutilados, le faltaba una pierna, le faltaba un brazo y joven, pude ver eso porque cruzábamos corriendo para el hospital y veíamos a nuestros compañeros que eran pedazos, pedazos de persona y que lo había visto, uno se fue conmigo, que iba para lo militar, se fue conmigo con sus dos piernas y vino sin una y actualmente yo lo veo por ahí y le digo mira todo lo que hicimos nosotros para ayudar a ese país.
CRISTINA: y tu tienes, bueno piensas que realmente pudieron ayudar, pudieron cambiar algo ooo? 1: Bueno en lo que estuvimos nosotros allí si pudimos cambiar muchas cosas, en los dos años que tuvimos, porque siempre uno trata, el cubano tiene eso, siempre donde uno está, siempre trata de que sea lo mejor como uno quiere que sea y en esos dos años por lo menos pudimos transformar a las personas que estaban a nuestro alrededor mucho y en la escuela que estuvimos, si creo que Xiomara estuvo conmigo, Xiomara Silva es la prieta. que está en el electrónico. si, la