A 83 84, 84. 85. Nosotros nos fuimos en agosto regresamos en julio y volvimos a irnos en agosto, estuvimos dos años allá. Pero fuimos a enseñar nada más, yo daba Ciencias Naturales, que fue la asignatura que me tocó impartir allá, tuve muy buenas relaciones con los vecinos, allí los alumnos, los niños que estaban logramos educarlo del baño, del aseo diario, o sea todos los que estaban en el predio nosotros, en cada escalera, siempre un cubano estaba ahí tratando de ayudar a ese niño de ayudar a las mujeres. Otra cosa que ayudamos mucho, aunque a ellos no le está permitido a hacer el aborto, es decir que todos los hijos que le caen en la barriga tenían que parirlos y veíamos madres que no tenían condiciones de seguir teniendo hijos y los cubanos ayudamos también que pudieran hacerse su aborto, o sea que todo lo que estuvo al alcance de nosotros ayudarlos, los ayudamos, cumplimos la misión nosotros como civiles, pero también fueron muchos cubanos por la parte militar que estuvimos relaciones con ellos también y bueno ya esos fueron ya a la guerra, nosotros estábamos en todo lo que era civil. Yo estaba en Luanda CRISTINA: Tu solamente estuviste en Luanda? Saliste por las provincias? No, a nosotros no nos permitían salir, alas 10 de la noche era el toque de queda, ya después de las 10 no se podía salir a ningún lugar porque los angolanos a veces tiraban tiros a las 10 a las 11 de la noche y nosotros a las 10, si salíamos era a otro predio porque en Luanda habían varios predio de cubanos, estaba Tumba siete y estaba el predio Primero de Mayo, que era donde estaba yo.
CRISTINA: Entonces nunca viste las provincias?
ΑΙ 1: No, yo nada más que estuve en Luanda.
CRISTINA: Estuviste en quimbos? Bueno yo vi los quimbos porque nosotros íbamos a comprar las cositas así en la candonga, porque allí no habían tiendas así, las tiendas estaban vacías, no había nada y entonces nosotros íbamos a la candonga y ahí si veíamos los quimbos, que estaban en la tierra, eran casas así de tierra, no tenían nada adentro y ahí era donde estaban todos los angolanos, entonces en la candonga ponían sacos, una hilera de sacos y ahí ponían la mercancía y las angolanas vendían ahí los productos. Otra cosa que me impactó fue en las labores, ellos se enganchaban los niños atrás, los niños chiquitos y así realizaban todas sus labores con los niños todo el tiempo amarrado allá atrás, no lo bajaban hasta por la tarde que no culminaban sus labores, todo el tiempo con el niño. Otra cosa que me impactó que se ponían en la cabeza de todo, la caja de cerveza, todo, todo por muy pesado que fuera ellos todo lo cargaban en la cabeza. Esas son las cosas esenciales así que nosotros pudimos ver allá CRISTINA: Entonces cómo encontraste ese encuentro con los angolanos?
ΑΙ. Las relaciones con ellos.
CRISTINA: si y el 1: el impacto de llegar allí No el impacto fue grande porque esa ciudad estaba totalmente destruida, destruida en cuanto a cuidado, una ciudad muy descuidada, una ciudad bonita porque Luanda es una ciudad bonita, pero estaba muy, muy descuidada, las calles sucias, las tiendas vacías. Yo fui al hotel presidente, el hotel Presidente si estaba muy bonito, pero en todas las calles, en sentido general en Angola, estaban muy feas, casi prácticamente nosotros no salíamos porque no nos llamaba la atención, no había nada bonito que ver allí CRISTINA: y las playas? 1: bueno a la playa si íbamos en guagua, todo lo que nosotros hacíamos era y en las playas, eran playas normales, pero no tenían instalaciones como tal, por lo menos a las que teníamos acceso nosotros eran playas naturales pero no había ninguna