10 años que yo recibí regalos de compañeros que estaban allá conmigo en Angola y que fueron compañeros de aquí de Santiago a allá y le preguntaron si me conocían, le dijeron que sí y me mandaron, como expresión de que ellos me conocían a mi. Yo participaba en todas las actividades, aprendí a bailar, yo bailaba bien todo el baile angolano, o sea yo montaba los machembombo que son los caraguagua, de allá, yo montaba los machembombo sin ningún tipo de problemas, yo comía su comida, incluso en un viaje, yo me adapté rápidamente a su comida, a todas sus costumbres, a toda su cultura, los respetaba mucho, participaba en todas sus actividades, nunca tuve ningún tipo de problema con ningún angolano, Estee, en un viaje, nosotros tuvimos que hacer viaj a Wuichi, por carretera y en aquellos tiempos es verdad que la contrarrevolución angolana estaba fuerte, estaba, estaba Zabimbe en su tiempo fuerte y nosotros tuvimos que viajar por carretera, o sea, a nosotros se nos dieron armas, a los cubanos nos dieron, a mi me dieron una pistola, yo nunca había manejado un arma así, entonces la angolana que iba conmigo, la muchacha que yo atendía en el Ministerio me decía: Yo voy al lado tuyo, que tu tienes un arma y yo se que si pasa cualquier cosa, tú me vas a proteger a mí. fuimos hasta Wuichi, llegamos a Wuichi y esa noche nos quedamos en la misión cubana de Wuichi, al otro día teníamos que ir a las escuelas. Yo tuve que ir a un municipio de Wuichi que era aproximadamente como 200 kilómetros de la capital de Wuichi y yo fui, me quedé, vine al otro día, y según decían los compañeros, nosotros no debíamos ir, fíjese si yo no tenía temor, también la inexperiencia, que era joven, yo no tenía temor, yo me quedé en la casa de visita del municipio, participamos, hicimos todas las actividades que teníamos que hacer y al otro día regresamos y cuando llegamos al Predio, bueno la preocupación de la misión cubana de porque yo me había quedado, pero bueno ya esa información a mi no me la dieron.
Tuve otra experiencia grandísima porque ya yo terminaba mi misión en julio del 82 y en junio a mi me mandan por el Ministerio a Wuila, a la ciudad de Wuila que es en el sur, a llevar 18 cajas de pruebas. Yo tenía que llevar 18 cajas de pruebas con otro compañero angolano de la parte angolana y yo como parte cubana, protegiendo las 18 cajas de pruebas esas. Cuando llegamos al aeropuerto a las de la mañana, me recogieron en el Predio, el compañero angolano no se presentó; entonces me dice el subdirector del Centro de Investigación Pedagógica que es un portugués casado con una cubana, el compañero se llama me dice tu te vas a ir con las 18 cajas de pruebas? Yo si. Me monté en un carguero, en el carguero la tripulación era rusa, me monté en mi carguero, conmigo se montaron dos FAPLA, armados y nos fuimos, bueno ellos dos y yo, porque el carguero no carga pasaje, el carguero lo que carga es paquete.
Me fui para Wuila. Cuando llegué a Wuila, allí me estaban esperando los compañeros de la provincia, de la dirección provincial de Wuila de educación; el director y el subdirector, me recogieron las 18 cajas de pruebas que yo llevaba, me llevaron para el Predio de los cubanos y me dijeron: como a las 10 de la mañana te vamos a recoger, te vamos a recoger para que nos ayudes a distribuir, porque esas pruebas eran de Wuila y de Cunene, lo que en Cunene no había colaboración cubana porque Cunene es la provincia que está pegada a Namibia y cuando aquello en Namibia, había problema en Namibia, o sea, nosotros no teníamos colaboración civil en Namibia, pero a todas, todas las escuelas había que llevar las pruebas. Entonces me fueron a buscar al Predio y fui para una escuela de Wuila, una escuela de secundaria, fuimos a distribuir las pruebas y nos pasamos todo el día ahí, nos cogió las 11 de la noche, distribuyendo las pruebas, sellándolas y en Wuila había toque de queda para los cubanos a las de la tarde; yo no lo sabía porque a mi no se me dijo. las 11 de la noche cuando nosotros terminamos de repartir las pruebas dice el subdirector provincial que se llamaba vamos a llevar, a otra compañera angolana que estaba trabajando, vamos a. me dice: