operarlo. mi nunca me sucedió nada de eso pues tuve mucho cuidado con todas esas cosas. El mosquito, el paludismo, ahí si tuve tres paludismo tuve incluso un paludismo visceral que estuve muy mala, que ese paludismo es un paludismo sin síntomas prácticamente, te da lo síntomas como la fiebre, los escalofríos pero no te dan convulsiones y se te cura aparentemente pero está ahí en un caso dado puede, se te encuba y puede (voz de Erisdelvis) ajá y puede entrar en actividad de nuevo y puede que entonces sea ya demasiado tarde, te da hemorragia interna. Sin embargo el otro paludismo normal ese te da convulsiones y cuando te da convulsiones ese es cerebral, ya inmediatamente ahí ya te ponen el tratamiento y vaya te puede salvar. Ahí tuve un empo que yo me dediqué mucho, por ejemplo a trabajar ofrenda florales que está en mi evaluación yo hacía ofrenda florales a los muertos, me dio por hacer aquello, yo hacía cojines de las mismas flores que habían allí entonces yo hacía unos cojines y cuando los mártires de Sumbe, ellos eran cuatro constructores y tres maestros pues yo hacía la ofrenda florales. Cuando se muere el delegado de educación de allí de la provincia yo la hacía también. Angolano 1: si angolano, él se muere de enfermedad, pues no tenían flores entonces el partido me pidió que le hiciera una ofrenda floral, yo hacía hasta corona. Yo hacía la corona el hueco en el medio y con un saco la yerbita amapola de esa, todas esas cosas yo la hacía allí 1: Aquí tu sabía eso, tenía esa habilidad? No tenía esa habilidad, fue algo que me dio por hacerlo, lo hice y me salió bien entonces todo era así, no yo nunca tuve esa habilidad ni estudié nada de eso, eso lo hice porque me dio el deseo de hacerlo, vi aquella cosa así me faltaba algo y dije yo bueno yo voy hacer algo y ese algo fue eso y me salió bien, incluso yo no tengo fotos de esas ofrenda florales cuando íbamos camino al entierro o a depositar los mártires de Sumbe, pero el compañero de la seguridad del estado, que estaba allí si manejaba esa camarita de fotos y así sucesivamente fue pasando mi vida allí, tuve problema con una pierna, tuve casi meses caminando coja, no obstante a eso no dejaba mi fusil y dábamos clases, iba a dar mi clase y eso. Ya en el último año de la misión fui la coordinadora de la parte cubana angolana, tenía a mi cargo unos cuantos maestros cubanos y angolanos y hubo una buena relación entre la parte cubana y angolana, ern una gente muy buena, muy noble, el angolano, muy educados aparte de su pobre, el atraso en lo que es lo social, una gente muy educada, allí usted ve una angolana hablando y tratando estudiante y apenas mueve los labios usted sabe por algún gesto pero sino ni se enteran que están hablando, los alumnos tienen una cosa que ellos estaban en grupo y cuando veían a un profesor cubano que venía, ellos inmediatamente se apartaban, se paraban y hacían como una reverencia de saludo de respeto. Trabajé ayudando en el primer nivel, aquí se dice nivel, allí se dice nível estoy hablando ya en portugués que es de primero a cuarto grado, de primero a cuarto grado, allí apadrinamos escuela, hicimos cosas de las que se hacen aquí, hicimos carrera de sacos de diferentes tipos de competencias, participé también para ponerle la pañoleta a los pioneros angolanos, existía una organización de pioneros angolanos OPA de la parte primaria. Yo trabajaba en el segundo nivel que es quinto sexto, allí yo era la responsable de ese nivel que eran unos cuantos grupos y a la vez coordinadora general de la parte cubana angolana. Tuve alumnos combatientes, bastante alumnos combatientes, tenían hasta trece combates, niños, también tuve alumnos que eran de la oposición, incluso yo me llevaba muy bien con todos ellos siempre había que trabajar con la AK yo tenía un bolso rojo con algunos cargadores no tuve nunca la necesidad de utilizarlos. Caí bien, había un alumno que tenía toda la cara rayada el decía, ese era de la UNITA, ese era de la oposición, que el