Ciudad de la Investigación, Universidad de Costa Rica

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M 1: Si sigue existiendo, es lo que yo le decía pero incluso, yo hice muy buenas amistades de angolanas, angolanas de la clase normal, ni muy alta ni muy baja, de esa media y ellas yo le decía, no es que yo le inculcara cosas de nosotros no, pero yo tenía una amiga Gina, que le enseñé a hacer muchas cosas de Cuba que era muy explotada por el marido, era muy reprimida, incluso le daba y yo le decía Gina pero, no que se rebelara, que lo fuera a enfrentar, pero que cambiara, que trabajara, porque ahí trabajaba él, que se incorporara, que era una muchacha joven, que no aceptara eso, ellos tienen en su cabeza la sumisión, o sea para ella hacer eso era, incluso él no me decía nada, pero cuando me veía uh, aquí está Magaly y yo le decía ay no yo vengo aquí a conversar pero cuando tu te vas me la eja y me decía cuando tu te vas la deja porque no era que yo le inculcara sino más bien que podía ser útil, que ella se podía incorporar, que podía cambiar pero el hombre es allí castigador, el hombre es prepotente no es como el hombre cubano, el cubano ayuda, el cubano es distinto, el hombre allí es castigador, el hombre de todos los niveles, de todos, del alto, del medio, de cualquiera, el hombre es. un patriarca eso, es el patriarca y es el que dice y es el que CRISTINA: Pero a mi me interesa en cuanto a los viejos, solamente los viejos hombres o las viejas mujeres también? No, no viejos, hombres o mujeres entre un viejo y un niño, tenía que decidirte por el viejo.
CRISTINA: Si pero independientemente Independientemente del sexo, sencillamente que el viejo necesitaba y se merecía vivir, el niño no importaba porque volvía a nacer otro, como si ese viejo no hubiera sido niño, entiéndalo. Se oye otra voz, como si no hubiera vivido) Como si no hubiera vivido, yo digo: para salvar un viejo, no es que yo quiera que se muera, pero 80 años y un niño de un año, salvo al del año, que le queda más vida, pero no, no, no, es al viejo. el niño? Además no importa la crianza morrer como decían ellos, la crianza morrer, vendrá otra. mamá de donar toda su sangre para que la crianza no se muera y morirse la mamá.
CRISTINA: Uhum. Y crianza que se iba a morir después porque no tenía con que ¿entiende?
Bueno, le hablé de la comida, de la costumbre de las fiestas, el vestuario muy bonito, ellos usaban esos vestidos largos como le expliqué, era como una tela pero de muchos arabescos, de muchos animales, unos vestuarios muy lindos, incluso las doctoras con las que trabajábamos que por supuesto no usaban esos trajes típicos para trabajar, ellas usaban ropa normal pero vestían muy elegantes, muy cuidadas, muy limpias. El hospital muy limpio, muy bonito, muy desarrollado, o sea, muchas cosas de adelanto, pero bueno, los pacientes, muchos muy pobres, muy, muy pobres; que cocinaban allí mismo dentro del hospital y entonces echaban a perder las cosas, porque imagínese, cuatro palitos con leña allí a cocinar allí en el hospital, muy, muy gente pobre, muy pobre, muy pobre. Realmente uno, se, se le, el corazón se le porque tú quieres ayudar, pero no tienes con que ayudar.
CRISTINA: Uhum Entonces me fui con una imagen parecida a la que tenía, realmente necesitaban ayuda, y eran gente noble, humilde, muy bien relacionada con nosotros, muy bien, muy bien, nos ayudaban mucho, nos cuidaban. entiende? Ellos buscaban a los cubanos, lo buscaban, de cualquier clase, buscaban a los cubanos, teníamos muy buena relación, pero.
CRISTINA: Hubo confianza y respeto a los.