fueron momentos muy lindos, muy lindos, una misión que nos preparó para la vida, que nos acabó de preparar para la vida, que guardamos gratos recuerdos.
CRISTINA: En que sentido influyó esa experiencia africana en sus vidas cuando regresaron, se sintieron distintos diferentes? o hubo algo que quedó?
Fue algo muy grande porque quedaron muchas cosas impresas en nosotros de los angolanos, porque realmente las costumbres, la forma de vida, su modo de actuación no es el mismo que el nuestro, y entonces hasta inclusive fue tanta y tan grande la experiencia que nosotros adquirimos en esta misión con la relación con los angolanos que hasta inclusive cuando yo llegué aquí a Cuba extrañaba, eh recordaba mucho, porque fue tan grato los lazos de amistad y las relaciones que establecimos entre ellos que nunca pensé que fuese así, porque se llevaban muy bien con nosotros y eran solidarios con nosotros, nos ayudaban en cualquier momento, cuando teníamos dificultades en el idioma enseguida nos ayudaban, sentimos siempre la ayuda de ellos se preocupaban mucho, hasta incluso nosotros teníamos una sala donde nada más que podían estar los profesores, allí a la sala no podían ir los estudiantes cuando llegaban los profesores cubanos enseguida los estudiantes se paraban en la sala, a veces nos llamaban la atención porque era prohibido pero nosotros no teníamos culpas, porque ellos hallaban en nosotros un apoyo hallaban en nosotros algo grande y entonces cuando llegábamos a la sala enseguida aunque sea para decirnos (una frase en portugués que no entiendo. a saludarnos, pero se paraban en la sala y nos llamaban la atención y nosotros se lo decíamos cuando llegábamos a la sala, conversábamos con ellos y le decíamos que esperaran que llegáramos a las salas para nosotros establecer conversaciones y para que ellos las preocupaciones que tuvieran nos las plantearan en las aulas, pero ellos no esperaban, ellos se paraban en la sala y aunque sea para decirnos chao, ellos tenían que pararse y entonces nos llamaban la atención, pero eso fue en los primeros tiempos ya después nosotros nos adaptamos y ellos se concientizaron que ellos no podían estar en el salón de los profesores, porque el salón de los profesores eran específicamente para los profesores, allí los estudiantes no podían ir a buscar nada, pero cuando veían llegar al profesor cubano ya enseguida con (no entiendo) chao, nada más a saludarnos porque fue la relación que establecimos. Con licencia doctora hasta que fuero adaptándose, fue una cosa normal la relación entre ellos y nosotros.
CRISTINA: y no hubo resentimientos porque eran extranjeras, eso no, las acogieron? veces los que los profesores se ponían bravos se chateaban como decían ellos, porque ellos decían que los alumnos angolanos nos querían más a los profesores cubanos que a ellos y entonces se sentían molesto, a veces decían que se sentían mal pero bueno nosotros no teníamos la culpa, era una cosa normal, eso era lo que pasaba, ellos se ponían mal, se disgustaban pero bueno estábamos allí. El director de la escuela donde yo trabajaba una persona muy comprensible.
CRISTINA: era un angolano?
Era un angolano, un angolano como no, nos hablaba en portugués lo entendíamos bastante a él, porque antes de comenzar a dar clases, a nosotros nos dieron un mes de preparación para el idioma bueno él que entendió rápido y con facilidad el idioma en cuanto empezó a dar clases, les fue más fácil la vida, les fue más fácil impartir clases. A ellos les gustó mucho porque precisamente por la colaboración cubana es que allí se hacen los círculos de interés, allí nunca se habían hecho círculos de interés, círculos de interés por ejemplo preparar el alumno en lo que es medicina, darle no. eso a ellos le llamó mucho la atención. Nosotros hacíamos los matutinos, que llamamos aquí en Cuba, matutinos hacíamos. conversábamos con ellos antes de pasar a las salas,