de la misión? No normal por colaborar, por ayudar, además estaba jovencita tenía 23 años y no estaba ni casada, estaba soltera, entonces me recuerdo que no se me olvida, yo estaba dando clases y me dice la directora María del Carmen para que vayas de misión para ayudar a ese pueblo que necesita que hay que ayudarlo por la enseñanza. Entonces le dije esta bien, y entonces pensé así conozco un país más y fui con la mejor voluntad, trabajé allí me sentí muy bien, con miedo porque como tal así nunca había salido de mi país, este estuve dos años.
CRISTINA: Estuviste en el 81? No, del 83 al 85, estuve dos años, me puse triste cuando llegué porque aquí no estábamos acostumbrado a la guerra y cuando llegué al aeropuerto lo vi así feo, me puse a llorar además me había separado de mi mamá y me puse a llorar quiero irme para mi país, pero bueno después me crecí ante el problema y me fui adaptando, uno se adapta, me fui adaptando comenzamos a trabajar formalmente tenía dos grupos, no conocía el idioma portugués, no lo conocía, pero me fue fácil, me aprendí el idioma conjuntamente con los alumnos, porque tu sabes que el portugués tiene cierta relación con el español, lo único la terminación esa que ellos le dan si nosotros vamos a decir revolución ellos dicen revoluçao algunas palabritas así y otras cositas que a uno se le pega, si dice calle ellos dicen rua (risas. Ya se me han olvidado algunas cosas porque uno no la practicado y ha dejado esa preocupación, pero en ese lapsus de tiempo que estuve allí, en ocasiones con miedo, tu sabes que la UNITA, entonces tumbaban la corriente y a esconderse y bien estamos con nuestra armas personales no metíamos debajo de la cama y en sí nosotros teníamos miedo y no teníamos miedo por que nosotras éramos un poco atrevidas, tu sabes que los cubanos son atrevidos porque yo a pesar que estaba joven en ocasiones éramos un grupo y teníamos un toque de queda, el país estaba en guerra, había un toque de queda a las de la noche nosotros nos íbamos para la calle, para la calle a fiestar, nos íbamos para otro prédio, el prédio del trabajo, otro predio así que ahora no recuerdo, el prédio de la salud, íbamos a los cines, que tu sabes que los cines allá son al aire libre, no sé si habrá cambiado eso, son al estilo de anfiteatro que aquí no es característico y nos íbamos al cine, porque no teníamos ni televisión allí, eran uno o dos compañeros que tenían televisión pero nosotros personalmente no, e íbamos al cine a recrearnos a pasar un rato agradable, en ocasiones pasábamos sofocones, a veces pasaba la FAPLA que no podíamos estar en la calle, pero bueno nosotros nos quedábamos en el cine y nosotros pasábamos el rato agradable allí y luego regresábamos para la casa y esa cosas así y pasábamos dos años sobrellevando la vida trabajando, nos protegían bastante, teníamos seguridad, a veces nos no hacíamos caso nos escapábamos, me entiendes. por que queríamos conocer.
CRISTINA: Claro. Tu sabes que cuando uno está joven quiere ver y aunque digan que aquello es bonito quiero ver con mis propios ojos que aquello es bonito. Fuimos hasta, por donde está el hotel, es un pedacito de tierra. una entrada de tierra precioso y allá lo cogieron y nosotros salíamos para los barrios, fiestábamos cantidad, la pasábamos bien, eran momentos agradables, a parte que trabajábamos era momentos agradables. mi lo que no me gustaba mucho era estee el trato en sí que le daban los africanos a sus mujeres, era lo que no me gustaba como mujer nosotros no estamos acostumbrado a eso, ese trato de que la mujer está sometida, no sé actualmente sigue esa misma sigue esa misma forma?
CRISTINA: No sé 1: Si que está sometida y esa sumisión al hombre, no me gustó. Aquí nosotros somos más liberar, no sé, ahora mismo mi esposo el cocina, me ayuda a lavar a limpiar, no sé la vida es diferente, tenemos nuestras cositas como en todos los lugares que todavía queda esa situación, pero entonces tu ve las mujeres trabajando y al hombre entonces lindo con una cosa metida aquí en la cabeza y eso, fíjate que ellos nos criticaban a nosotras por la manera en que nosotras actuábamos y lo independiente que éramos, nos decían que nosotras éramos muy frescas muy atrevidas. Fíjate que dentro del mismo Africa ellos nos diferenciaban a pesar que éramos negras, nos diferenciaban, sabían distinguirnos, sabían distinguirnos, fíjate que un día yo me pelé, ellas se pelan mucho, me pelé e iba a las tiendas paseaba iba a las tiendas, a la candonga, iba a las plazas y dentro del mismo grupo de las mismas africanas ellas eran capaces, por supuesto yo la 3