AFRICA EN ISLA DE PINOS.
Según la historia, mil años antes de nuestra era, alcanzó la península española una avanzada de la cultura neolítica, entre ellos la más importantes fue la procedente de África, la que influyó grandemente en el proceso agrícola, la domesticidad de animales, el pastoreo, hachas pulimentadas; el desarrollo de la cerámica y otros aspectos socioculturales; lo cual indica que los españoles trajeron las primeras raíces africanas en su sangre y en su cultura.
Las mujeres y los hombres nacidos en el continente africanos llegaron a Cuba desde el comienzo de la colonización en calidad de esclavos. El rey Fernando en 1510, había autorizado el uso de esa fuerza en las islas y ordenó a los oficiales de la Casa de Contrataciones de Sevilla el envío inmediato de y 50 africanos, los que se incrementaron rápidamente a 200.
Por su parte la iglesia en 1511, propuso fueran enviados esclavos procedentes de Guinea a La Española, para que junto a los aborígenes fueran empleados en la explotación del oro.
Fue en 1514 cuando empezaron a introducir esa fuerza africanos a través del contrabando ejercido por los corsarios y piratas; los Gerónimos (2) en 1517 solicitaron a su cardenal fueran enviados a las Islas negros bozales.
El Caribe fue la región de América donde más temprano e intensamente se desarrollo las relaciones con África a través del conocido Comercio Triangular, de esa manera se garantizó la entrada de esclavos a varias regiones del continente americano.
La presencia de aquella fuerza laboral en Cuba durante el siglo XVI, motivó a Alonso de Cáceres dedicar varios artículos de sus ordenanzas a los temas de la esclavitud; tal y como se muestra en el No.
32, donde dice. Que ningún negro cautivo, pueda traer espada, ni cuchillo, ni otra arma alguna, aunque sea yendo con su amo, salvo que de noche yendo con su amo lo pueda llevar, y no de otra manera, o yendo al campo con su amo de día, so pena que pierda las armas que trajera la primera vez y por segunda pierda las armas y le den 20 azotes a la seiba o picota o a la puerta de la cárcel. porque los negros vaqueros del campo traen desjarretaderas puntas y cuchillos de desollar y otras armas, que estos tales no se les pueden quitar, ni incurran cuando vinieran del campo con ellas en casa de sus amos hasta llegar a sus casas o salir de ellas para volverse al campo o hacienda. 3)
La fuerza esclava creció constantemente, de tal manera que en 1774 contaba con 538 negros libres y esclavos, además 10 mil bozales. De 1805 al 1826, ya habían entrado a Cuba 151 300 nuevos bozales. El comercio ilícito de tal mercancía humana alcanzó su máximo desarrollo en 1847 cuando se robó al continente africano 504 506 hijos para venderlos en Brasil y las Islas del Caribe.
En Cuba el crecimiento de la población negra llegó a superar a la blanca.