Ciudad de la Investigación, Universidad de Costa Rica

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de algunos sectores con el gobierno desde 2003. Al mismo tiempo, en estos últimos años algunos movimientos se han incorporado a la nueva Central de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP. Esta central agrupa a todo tipo de trabajadores excluidos del trabajo formal y, por esa razón, habitualmente no reconocidos por el sindicalismo tradicional: desde cooperativistas hasta vendedores ambulantes, recicladores, cartoneros, artesanos o campesinos.
2016 2017 Al comparar brevemente estas tres grandes crisis argentinas, se plantea al menos una certeza y una pregunta. La certeza es que no se puede explicar el ciclo de protestas sociales de 2016 y 2017 sin comprender la diversidad de actores, identidades sociales y repertorios de acción surgidos en las crisis precedentes. Las respuestas han sido sumamente disímiles, aunque al mismo tiempo fueron conformando un repertorio de posibles acciones populares. Deseables para unos, temidas por otros. La pregunta remite al significado del término «crisis» y a cómo operan las dimensiones económicas, políticas y culturales.
Argentina atravesó un año de recesión con alta inflación en 2016. Las políticas económicas, laborales, sociales y de derechos humanos del gobierno de Macri tuvieron como respuesta un ciclo de protesta que se abrió en marzo de ese año y que aún no se ha cerrado. Los organismos de derechos humanos tuvieron un fuerte protagonismo en estos años. Al momento de escribir este artículo, en noviembre de 2017, cabe destacar la lucha por la liberación de la dirigente social Milagro Sala considerada presa política por gran parte de la oposición y por quien han planteado demandas de liberación varios organismos internacionales, y las movilizaciones por la desaparición de Santiago Maldonado cuando apoyaba una protesta mapuche en la Patagonia.
Las acciones de la Confederación General del Trabajo (CGT) expresan, con una composición social muy diferente, una extensa tradición gremial, presente en la crisis de 1982 1983 y en todos los años posteriores, pero muy fortalecida por el crecimiento del empleo y de los sindicatos entre 2003 y 2015. De todos modos, las clásicas divisiones en el sindicalismo argentino entre sectores más confrontativos y más «negociadores» han imposibilitado hasta ahora un plan de lucha. La CGT realizó acciones aisladas pero no conduce las respuestas populares al ajuste.
Otra movilización muy impactante en 2016, que se repitió en 2017, fue la que tuvo lugar el día de San Cayetano, el patrono del trabajo. Históricamente, cada de agosto una multitud se dirige a la parroquia y al santuario de San Cayetano, ubicados en el barrio