Ciudad de la Investigación, Universidad de Costa Rica

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888888 INTRODUCCIÓN fragilidad en que viven comunidades indígenas de Bolivia, Colombia y Brasil, es un hecho que la crisis sanitaria, el despojo extractivista, el racismo y la violencia cultural que padecen pueblos indígenas de estos tres países, bien puede extrapolarse prácticamente a cualquier comunidad indígena de América Latina.
Los habitantes de las grandes conurbaciones latinoamericanas, los trabajadores informales y las comunidades indígenas se encuentran, sin duda, entre los grupos más vulnerables y por lo tanto amenazados por el coronavirus. Además, uno de los sectores que más alteraciones sufrió con la imposición del confinamiento es el sistema de educación.
Cuando se registraron los primeros casos de infectados, casi todos los países cerraron inmediatamente los colegios y otras instituciones de enseñanza. Millones de alumnos quedaron fuera de las escuelas. De la noche a la mañana había que implementar formas alternativas para darle continuidad a la enseñanza. Emilia Di Piero y Jessica Miño Chiappino, a través de su colaboración titulada Pandemia, desigualdad y educación en Argentina: Un estudio de las propuestas a nivel subnacional. analizan el surgimiento de nuevas desigualdades educativas, a partir de una virtualización obligada, puesta en marcha por el gobierno argentino, como medida sustitutiva de los cursos presenciales, en distintos niveles. Para ambas autoras, esa medida se llevó a cabo de manera contradictoria, ya que desde el Estado se propuso un programa sustituto a nivel federal de supuesta virtualidad homogénea, pero al aplicarlo en contextos concretos realmente ha profundizado brechas de desigualdad. Basta citar un dato muy relevante que aparece en el artículo. En Argentina el porcentaje de estudiantes sin conexión es de 25 para primaria y de 16 para secundaria. Estas limitaciones, en sí mismas justifican la importancia del enfoque social y territorial que ambas autoras hacen en su estudio. Básicamente demuestran que, aunque en principio las propuestas educativas tuvieron pretensiones de homogeneidad, en la práctica los contenidos se fragmentaron debido a que las provincias tuvieron que adaptar las propuestas federales a sus propias características y necesidades. Un hecho, tal vez no previsto por el Estado argentino, fue que las condiciones de la virtualización tecnológica no eran las mismas para todas las provincias.
Por supuesto, este desequilibrio no es privativo de Argentina, sino que