Ciudad de la Investigación, Universidad de Costa Rica

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15 838838388 INTRODUCCIÓN propagación mundial del virus, la práctica de las comparaciones entra cada vez más en el foco como un arma de doble filo, dependiendo de qué interpretación se quiera fundamentar (Epple y Erhart 2020. En lugar del medallero de los Juegos Olímpicos de Tokio, que se cancelaron debido a la pandemia, aparecen en los periódicos las clasificaciones de la propagación del CoviD 19. En esta ocasión, los datos que se están utilizando para comparar el desempeño de las naciones no es el rendimiento de sus deportistas, sino sus números de infectados o muertos por coronavirus.
Después de todo, también en este ranking, Estados Unidos pronto se elevó como indiscutible líder mundial.
La primera sección de este libro contiene análisis de la propagación del coviD 19 en varias subregiones de América Latina y el Caribe. La intención es analizar y comparar la forma en que los gobiernos de la región reaccionaron a la propagación del SARS CoV 2, las condiciones estructurales que encontró el virus y las medidas adoptadas para contener la pandemia. Este periodo abarca aproximadamente los primeros 100 días después de la aparición del virus en América Latina. Es el tiempo que se concede tradicionalmente a los nuevos gobiernos para ponerse al corriente de los acontecimientos y presentar primeros resultados.
El comportamiento inicial es muy heterogéneo, como muestra el cuadro 1, que amplía la etapa observada y resume con fecha 31 de julio 2020, para todos los países de la región con al menos un millón de habitantes, los datos disponibles con respecto a los tres indicadores más importantes: el número de infectados, de fallecidos y de pruebas realizadas. Para facilitar la lectura y la comparación, no se limita a las cifras globales, sino que las traduce en relación con la población de cada país.
Cuando se valora el desempeño de los gobiernos latinoamericanos con respecto al manejo de la crisis, hay que recordar que en comparación con, por ejemplo, Europa, el covID 19 aparece con un retraso significativo en la región. En consecuencia, los gobiernos tuvieron más tiempo para prepararse antes de que surgieran los primeros casos de la enfermedad. Contrariamente a muchas conclusiones precipitadas que se centraron enseguida en demostrar las debilidades y fallos de los sistemas sanitarios, los primeros estudios que se publicaron constatan que al principio sí se ha podido conservar esta ventaja (Acosta 2020, Benítez et