888888 INTRODUCCIÓN causada tanto por el menor aporte de las exportaciones, como por la reducción del consumo privado interno y las inversiones (Beteta 2020. Este proceso coincide con el cambio en la orientación política en la región. Mientras que en 2008, ocho de los diez países de América de Sur tenían gobiernos de izquierda o autoproclamados progresistas, diez años más tarde la relación se había invertido. Con esto no se quiere establecer una causalidad, pero sí una explicación, porque la mayoría de los gobiernos optaron en los últimos años nuevamente por fuertes ajustes tanto en lo fiscal como en las políticas sociales, dando nuevamente prioridad a fomentar las inversiones privadas y retirando al Estado de varios servicios que antes prestaba.
Un aspecto esencial para tener en cuenta a la hora de valorar el impacto del coVID 19 en América Latina y el Caribe es que la región participó de manera especial en la irrupción de movimientos de protestas que ocurrieron en el 2019 en diversas partes del mundo (como en Hong Kong, Argelia, Líbano o Francia. Jaime Preciado recuerda en el primer capítulo del libro Del estallido social al confinamiento del conflicto. Impacto geopolítico de la pandemia del coVID 19 en América Latina y el Caribe cómo, principalmente en los últimos meses del 2019, manifestaciones multitudinarias tomaron las calles en varios países latinoamericanos, para repudiar el modelo económico que despoja los bienes públicos, reproduce pobreza y desigualdad social. Los planes de austeridad, acordados entre instituciones financieras internacionales y oligarquías locales, fueron confrontados por movimientos sociales críticos de la privatización y el abandono del Estado. Al analizar la situación en los países donde más se vieron estos procesos en el 2019 Chile, Bolivia, Ecuador, Colombia, Haití y Puerto Rico. Preciado demuestra cómo la pandemia del CoviD 19 confinó inicialmente la acción colectiva al espacio privado. Sin embargo, el enraizamiento de sus demandas antisistémicas sigue interpelando la estructura del poder dominante. En plena pandemia resurge una suerte de Estallido Social2. En esas protestas digitales convergen los conflictos alrededor del manejo de las crisis sanitaria, ambiental y económica. Aunque las calles siguen silenciadas, los estallidos sociales encuentran otras vías de organización colectiva,