que se llevaba encima el hombre y que a veces cuando era ya grande, que bueno eso, lo ponían en el hueco de un árbol, lo ponía en el hueco de una tierra, pero ya cuando ese hombre deja de ser, eh, podía haber sido un cimarrón alzado, o podía haber sido alguien que se trasladara de un lugar a otro, eh, ya cuando queda sedentario en un lado, bueno eso ocupa un lugar determinado y bueno a partir de ahí es que nosotros suponemos por todo lo que hemos investigado, toma un elemento de metal que es un caldero, una cazuela y todo. pero antes no era así. Entonces este principio que nosotros vimos de, de, establecer la acción espiritual o cura, porque son las dos cosas, eh, en eso que llamaban panela, eh, es también el principio de una pequeña Nganga, porque hay una acción que se hace a partir de eso, hay un espíritu también que manera y que además es principio en el mismo. ĺbamos a ir hacia el norte.
Cristina: De Angola encuentra de es De Angola. Norte oeste. Para conocer a unos hombres que trabajaban el metal y nosotros sabíamos que toda esa extracción de, de trabajar el metal, de ligar el metal, de trabajarlo, sabíamos que formaban una cofradía, que la formaban hombres específicamente y queríamos ponernos en contacto con esto, porque esto era un elemento principal. No pudimos hacerlo, pero lo que nosotros teníamos pensado se dio cierto, cuando buscando aquí en las minas del cobre nos encontramos que esas sectas de congos, de bantúes, fueron los que iniciaron el trabajo de las minas del cobre.
Cristina: Eso hasta después, cuando volvieron Eso después, queríamos ir hasta allá para encontrar, a ver si, que, que encontrábamos nosotros de reminiscencia de esto que suponíamos nosotros que había sido, lo cual para el Cobre específicamente y Santiago de Cuba después y para nosotros era muy importante. Porque a partir de ahí se sabe que se extendió una cofradía de estos congos que venían en esas sectas que eran lo que trabajaban el metal y que era hombres principalmente los que lo hacían y había toda una serie de requisitos para que pudieran estar presentes haciendo ese, ese, ese tipo de labor; tanto religiosa como física. Hombres que soportaran el calor tremendamente, además tanto psíquica como físicamente, eh, que para entrar tenían, le pedían un miembro muerto de su familia que estuviera presente allí. Que el, el, el, el sacerdote mayor se llamaba Nganga, porque Nganga quiere decir también hombre sabio, quiere decir, es el, el, el elemento ese de la casuela, es decir, Nganga tiene más de una acepción dentro de la lengua conga. entonces nos dimos cuenta que si, es decir nos fuimos pero que si era cierto, que si era una cofradía verdaderamente la que trajeron acá, que conocían los españoles para fundir el cobre, para trabajar y fundir el cobre. Eh, Conocimos también, eh, toda una barriada, una barriada eh, del mismo sentido este de relación humana, no fue afectiva, eh, no fue buena en el recibimiento como tal, en su forma de ser, su forma de comunicarse, en su forma de relacionarse. Es decir, podemos. yo puedo decir que el contacto humano fue poco, no fue grande, un barrio visitado en tres ocasiones. Esta relación con la religión, los Quimbangueos, que fueron tres los que conocimos nosotros, una ceremonia que tuvimos nosotros, que principalmente esa ceremonia estaba hecha por jóvenes, por muchachas jóvenes Cristina: Muchachas, mujeres Muchachas, mujeres. Mujeres, jóvenes, de 16, 17 años. Parece que entraban como sacerdotisas dentro de, de la religión. Eh, a una fiesta que fuimos donde se comieron los platos, eh, angolanos, eso fue afectivo, fue bueno. Fue muy, muy relacionado. Este señor que nosotros decimos Songa que era un príncipe angolano, que fue, era combatiente de las FAPLA, eh, era una gente que tenía todas estas características que yo acabo de decir, además desde el punto de vista humano, de su inteligencia, sus conocimientos, de la relación espacial, es decir, cuando digo relación 5