Ciudad de la Investigación, Universidad de Costa Rica

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muy, muy fuerte en ese sentido. fuerte físicamente y fuerte mentalmente. murió de vejez se puede decir, murió cerca de 100 años, de 100 años. siempre de una manera u otra yo he estado ligado a la religión popular. Es decir, mi padre estaba ligado a la religión popular, a la santería principalmente. Eh, La santería, una santería que en Camagüey, no es exactamente la que se ve en la Habana y que se ve aquí, supongo por lo que conozco después que esto era semi bantú, era daumeyano Cristina: Anjá Tenía que ver con cosas daumeyanas porque los tambores se tocaban con, con palitos y eso se ve en la cultura daumeyana específicamente con palitos. Los otros son Batá que se tocan a las manos, o se tocan a manos limpias en el Congo. Ligado fuertemente, hasta que, es decir mis padres me llevaban a los fines de año y otras veces entra años a cumplir, y era una fiesta enorme que se hacía entre los hijos de la casa, enorme, primero se hacían en Ciego de Àvila y después en Camaguey que es a donde íbamos nosotros, Ciego de Àvila que pertenece, en estos momentos es una provincia, de Camaguey antes era un municipio, es decir que los elementos de la cultura africana en mi estaban cerca, no estaban lejanos, reconocido como tal y como creencia de la familia en sentido general que eso era un punto de unión, un punto de, de, de, de unidad familiar.
Cristina: Entonces hubo algo como un orgullo de pertenecer a esa cultura o se identificaba con Àfrica en su familia o era ya. No, era parte de la cultura cubana, no era como se llama, pensando en África o, no era en ese sentido, nunca vi esa circunstancia, era su santo creyente, su santo creyente de una manera, eh, eh, eh, eh, no puedo decir, eh, totalmente, eh, fuga, tan ligado a estos aspectos de la cultura tradicional popular y principalmente en la religión, que se encuentran estas mezclas de, es decir, eh, Chango Santa Bárbara, eh, o la Virgen de La Caridad del Cobre como Ochún, esa especie ya cubana de, ligadas en este sentido eh, yo particularmente no fui muy creyente, en este sentido, siempre estaba en esa, en esa, en esa dualidad de si, no de, como joven y como ambiente propio de la ciudad como tal y cuando tu dices orgullo, en, hasta hace muy poco estas culturas populares eran vistas de otra manera, es decir son parte de, de, de la ignorancia, son parte de la, de lo que, de las religiones de la gente de abajo, etc. etc. etc. y más en el lugar mío de Camaguey que es una ciudad que tiene sus peculiaridades desde el punto de vista, eh, eh, eh, étnico y económico que determinan muchas cosas y que no hay muchos negros, es decir, la ciudad de Santiago de Cuba es natural que tu vez un diapasón amplio, ético y entre cruz, pero Camaguey no es así, Camaguey es, eh, hay blancos, hay mucho más blancos. entonces bueno no, es decir, eso era una cosa que se hacía, eh, de alguna manera, eh, podemos decir, guardada, es decir, eso era parte de lo que, estaba en la familia, déjame decir, no era una cosa abierta, no se puede ver ahora en estos momentos, o sea que sea mucho más abierto y democrático. Que más?
Cristina: Bueno cuando vino el primer llamamiento para ir a Àfrica, para usted como, como, cuando y como empezó a trabajar con Àfrica, que idea tenía en este momento de Àfrica, porque dedica su vida a eso no. Parte de mi vida dedico a eso, es decir, idea de Àfrica como tal, no tenía una gran idea, no había una gran idea que me ligaba a mi específicamente en este sentido era por la religión popular, es decir para mi el, el, el sentido de África estaba precisamente en esta dimensión, no tenía la dimensión de territorio verdaderamente aunque lo hubiera leído, no tenía la dimensión de, de, de la gente como tal en estos momentos, no tenía una idea clara de, sabía, cuando salimos de aquí, que fue precisamente para ser desde Santiago de Cuba, para hacer este, este trabajo, sabíamos que íbamos a estar presente, en, en, en los lugares que estaban los cooperantes cubanos, los internacionalistas 2