Ciudad de la Investigación, Universidad de Costa Rica

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muy grande por todas las partes. Yo me siento una etapa que viví muy linda y nunca la voy a olvidar porque hay relaciones de amistad que pasaron al plano de familia, me entiendes.
Cristina: Hay relaciones todavía?
el Si como no, con Sao no pero con Ana Paula, con Luisa. Todas nos escribimos y por ella he conocido otra angolanas que han venido a Cuba de visita, portuguesas amigas de ellas que han estado también en Cuba y bueno, la relación de amistad se han ido ampliando. Con el resto no hay esa comunicación, con el resto de la parte angolana que trabajó en el equipo yo siempre se de ello y me alegra que por lo menos tengan un poco de salud, las cosas no estamos en los años 80, estamos en el siglo 21 pero bueno yo se que no va a ser pronto pero el pueblo de Angola algún día podrá ser dueño de sus riquezas, que es una de las regiones más ricas del mundo, en cuanto a riquezas materiales y riquezas naturales. El día que Angola pueda usar su belleza de su paisaje para el turismo, Angola es increíble las bellezas que tiene, una cosa muy linda. Para mi el trabajo fue muy, o sea uno le dedicaba todo el tiempo pero te puedo decir que momento más triste para mi era el día que me tocaba en el apartamento donde vivíamos, Había un día que nos tocaba a alguien del grupo hacer la limpieza, cocinar, fregar, hacerlo todo. Ese día se dedicaba parte del día para eso y el día que a mi me tocaba cocinar era un día muy malo para mi porque cuando bajaba a botar la basura, los malucos, que saben que son los locos, los malucos que andaban por los alrededores venían y te arrebataban el cubo de la basura para coger la comida. Aquello me desesperaba y entonces después que el cubo de la basura lo ponía arriba y lo tapaba con un papel y arriba echaba la comida para que cuando ellos la comieran no estuviera ligada con la basura. Pero para mi ese era el momento más malo de todos.
Cristina: Olga un poquito atrás, que imagen tenía de África antes de ir a África?
Bueno la imagen que yo tenía de África era la que había leído en los textos y con más acicate por mi profesor más querido para mi fue algo muy especial, mi profesor José Luciano Franco, que tengo el honor tanto en la universidad como en el archivo nacional, fue el primer lugar donde se me ubicó después que me gradué, él decía públicamente que yo era su hija más chiquita e incluso te voy a contar una anécdota: cuando me fui a casar vivía aquí en la Habana y entonces la persona que se sentó conmigo y me dio consejos fue José Luciano Franco.
Cristina: Para el casamiento?
Consejos en cuanto a la vida ya distinta, el matrimonio, las relaciones, todas las cosas como si hubiera sido un padre y de verdad que lo quise mucho, yo lo quise mucho (sollozando)
Cristina: El era tu entrada a África?
Sí porque ese era su tema, trabaja el problema del tráfico y todas esas cosas y él siempre me trataba de embullar y yo le decía que el tema no me interesaba porque como yo soy nieta de un mambí de la guerra del 95, yo soñaba estudiar la guerra del 95, ese era mi sueño cuando yo me gradué. Después no fue así pero ese era el sueño que yo tenía, no me interesaba el tema, no era que yo no lo leyera, pero bueno para dedicarme a el no me interesaba. Entonces bueno cuando empezó este trabajo que nos llamaron para preguntarnos si estábamos de acuerdo con participar en el grupo, dije que sí, empezamos a trabajar en el tema, cuando pasamos en chequeo médico yo no podía ir a África porque yo soy hipertensa. Tu sabes que con la altura los hipertensos, entonces yo dije que yo iba porque la hipertensión mía era emotiva fundamentalmente que trabajar no me hacía daño, que yo si iba. Además era un tema que yo había empezado y demás y no era que yo fuera imprescindible pero la persona que me sustituyera empezara de 3