AGRADECIMIENTOS La presente publicación fue elaborada como resultado de la estancia de investigación financiada por el Centro María Sibylla Merian de Estudios Latinoamericanos Avanzados en Humanidades y Ciencias Sociales (CALAS. habiendo participado en el Laboratorio de Conocimiento Visiones de Paz: transiciones entre la violencia y la paz en América Latina. Este es el resultado de dicha estancia y mi contribución a la discusión del tema en cuestión. Quedo muy agradecida a CALAS por esta oportunidad en la que pude participar en cinco seminarios, dos en la sede CALAS de San José de Costa Rica y tres en la sede CALAS de Guadalajara, México. El título de mi propuesta fue: Modalidades de memoria y archivos afectivos: Lo que se preserva y lo que se olvida. He cambiado el subtítulo a Cine de mujeres en Centroamérica para reflejar más propiamente los contenidos del estudio.
También agradezco a Marcela Zamora, Gloria Carrión y Leonor Zúñiga la posibilidad de ver sus películas. Los ofendidos (2017. Heredera del viento (2017. y Exiliada (2019. respectivamente. Tuve acceso a la de Mercedes Moncada Palabras mágicas para romper un encantamiento (2012) en YouTube. El Dr.
Werner Mackenback me facilitó el acceso a la de Lucía Cuevas El eco del dolor de mucha gente (2013. y el Dr. Antonio Gómez, a la de Tatiana Huezo El lugar más pequeño (2011. La Dr. Laura Martins leyó críticamente tres de los capítulos e hizo observaciones muy pertinentes. La Dra. Ana Forcinito me hizo partícipe durante un semestre de un seminario sobre Memory, Trauma and Human Rights at the Crossroads of Arts and Sciences en la Universidad de Minnesota que me proporcionó las bibliografías necesarias para entender el estado del arte en los estudios de memoria. La Dra. Patricia Alvarenga, el Dr. Sergio Villena y la Dra. Carmen Araya me brindaron compañía afectiva, orientaciones a la sociedad y cultura de Costa Rica y conversaciones muy estimulantes acerca de las políticas universitarias y nacionales. La infraestructura necesaria para realizar estas labores me la facilitaron Ángeles Arenas e Irene Agudelo. Sin toda esta asistencia y apoyo, la labor hubiese sido cuesta arriba. Quedo en deuda con todas ellas.