Volumen número 15 mayo agosto 2018 DOI: http: dx. doi. org 10. 22201 ceiich. 24485705e. 2018. 15. 63841 INTERdisciplina negociación con las FARC (EFE, 23 02 14. ni en el otro proceso que se mantiene en la actualidad con el ELN. De igual forma, Santos resaltó los beneficios económicos de la paz, como el incremento permanente del PIB entre y puntos adicionales, el aumento de la inversión extranjera y la productividad, hechos que hasta el momento no habrían sido posibles por el obstáculo que representa el conflicto armado.
Al ratificar la necesidad de la terminación de la confrontación armada para el correcto funcionamiento del sistema económico capitalista al interior del país, por un lado se hace explícito objetivo de establecer el orden social en el territorio como parte de las condiciones óptimas necesarias para la reproducción del capital nacional y extranjero, aunque con el disfraz de la búsqueda del bienestar social; y, por otro lado, se desconoce el origen histórico, político, social y económico del conflicto, que como fue esbozado líneas más arriba, en el caso colombiano adoptó una forma violenta, en la medida en que las clases subalternas acudieron a la rebelión armada como respuesta a los mecanismos contrainsurgentes a los que ha recurrido el Estado para la preservación del orden social y económico capitalista a lo largo de la historia (Estrada 2015. sobre todo, cuando dicho orden ha tomado una forma particular en Colombia, atravesada, entre otras cosas, por una estructura de concentración de la tierra y por la disputa entre diferentes fracciones y clases dominantes por mantener sus respectivos proyectos políticos. Pese a esta realidad histórica, tanto el discurso político de Uribe como el de Santos aunque el primero de manera más contundente muestran al Estado como un ente desarticulado del conflicto armado y no reconocen su responsabilidad en la conformación de lo que Estrada denomina estructuras complejas de contrainsurgencia ¹6 ni en el establecimiento de políticas económicas, sociales y de seguridad que han contribuido a perpetuar y agudizar el conflicto. De esta manera, son discursos que tienden a vaciarse de contenido histórico y, por tanto, de sentido político, enfatizando el elemento ofensivo de la subversión y relegando el elemento defensivo de la misma.
16 Una vez que son velados estos determinantes políticos y económicos, es cuando el conflicto armado puede ser presentado como el mayor obstáculo para el desarrollo económico y social y no como una manifestación de la lucha de clases. bajo un discurso que busca obtener consenso y unir a toda la sociedad (incluyendo las clases dominadas) en torno a la lucha contra un enemigo común: el enemigo subversivo. que debe ser derrotado por la vía de las armas o desmovilizado mediante el diálogo. Estos discursos así construidos, y sobre 16 Hace referencia a la constitución de complejas organizaciones mercenarias y paramilitares, que incluyen a instituciones militares, de inteligencia del Estado, hombres políticos, narcotraficantes, empresarios, entre otros.
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