Ciudad de la Investigación, Universidad de Costa Rica

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Volumen número 15 mayo agosto 2018 DOI: http: dx. doi. org 10. 22201 ceiich. 24485705e. 2018. 15. 63841 INTERdisciplina y desvía la atención de los fundamentos de la violencia estructural (González 2012, 352. El conflicto armado colombiano se presenta, en ese sentido, como violencia subjetiva, en tanto que tiene sus raíces como lo deja claro su historia retratada líneas más arriba en la violencia estructural latente en la jerarquización de la sociedad para la constitución y mantenimiento en el tiempo de una clase trabajadora sometida y disciplinada, así como en el dominio sobre los recursos necesarios para la acumulación, y el acomodamiento del territorio para la misma en diferentes épocas. Por tanto, constituye también una expresión de esta violencia de carácter estructural que se oculta tras los actos más visibles propios de la violencia subjetiva: el despojo, el desplazamiento, el secuestro, la tortura, la desaparición, la muerte perpetrada con las armas de los actores del conflicto.
Así, los discursos aparentemente distintos de los últimos gobiernos, pero tejidos en torno al objetivo común de la consecución de la paz o el fin de la violencia. presentan una concepción limitada de la misma, ya que al personificar la violencia en el conflicto armado, mostrándolo como su única expresión, velan la violencia de carácter estructural, e incluso los otros actos de violencia subjetiva que se presentan como desligados del conflicto y que persistirían una vez superado este último. ¹3 En este sentido, el fin del conflicto armado, y especialmente de las guerrillas como uno de sus protagonistas centrales, no significa la consecución de una paz completa y absoluta, estable y duradera como ha sido el eslogan del gobierno de Santos; aunque justamente es en esa apariencia de paz absoluta que crea el discurso, en donde radica el éxito del mismo, pues, como veremos más adelante, logró centrar la atención de la sociedad en el conflicto armado y en el enemigo subversivo como los principales problemas para conseguir la paz, así como el desarrollo económico y por lo tanto el bienestar social. Hecho que, entre otras cosas, facilitó a los dos gobiernos el cumplimiento de las funciones del Estado de competencia, es decir, el establecimiento, dentro de un marco aparentemente democrático, de las condiciones óptimas para la llegada y reproducción del capital extranjero, aunque esto implicara un detrimento de la situación de los trabajadores colombianos y del grueso de la población.
Es así como, durante estos periodos presidenciales, fueron implementadas diversas medidas en el ámbito laboral y tributario para favorecer los intereses del capital, como la reforma laboral efectuada por el gobierno Uribe en el año 2002, que tenía como fin flexibilizar la contratación y disminuir los costos labo13 Muestra de ello son los asesinatos sistemáticos de líderes sociales durante los Diálogos de Paz y de manera posterior a la firma de los Acuerdos, que solo en lo corrido del año 2017, suman más de 60 (TeleSur, 10 de octubre de 2017. 75 DOSIER